Las asociaciones de vecinos de Coronación, por su parte, no se oponen de entrada a la ubicación en Molinuevo del nuevo centro para inmigrantes. «Nosotros no rechazamos ningún tipo de centro asistencial para menores», aseguró ayer el portavoz de Errota, Javier López de Robles. Sin embargo, a renglón seguido señaló que la zona tiene «también otras carencias» y exigió «más servicios sociales» que ayuden a «evitar guetos» y a la inserción social.
«Como a las vacas»
Desde Bizilagun, su presidenta, Esther Fernández, posponía una opinión hasta que haya un debate en la junta. Con todo, admitió que el proyecto «puede levantar reticencias» entre vecinos, pues hay «algunos muy críticos por cómo se está abordando toda la problemática de la inmigración».
Sos Racismo, por otro lado, criticó la realización de pruebas óseas a los adolescentes extranjeros acogidos en el centro de menores de la Cruz Roja para determinar su edad. Una medida que «no» tiene validez legal, según indicó el portavoz, Fede García. «Si hay dudas, lo que se debe hacer es contactar con el consulado; pero no me traten a las personas como a una vaca a la que se le miden los cuernos para saber cuántos años tienen».





