
LAS FRASES
Y todo porque el regidor socialista apenas tardó cinco minutos de su intervención en reconocer que «la decisión está tomada». Cualquier crítica de los grupos estaba, desde ese momento, abocada al fracaso. Sólo restaba el derecho al pataleo. Mientras el equipo de gobierno socialista cree que es una «buena decisión» construir un estacionamiento para rotación y residentes, el resto de formaciones sólo ve con buenos ojos una infraestructura destinada de manera exclusiva a los vecinos. El estacionamiento de Amárica será para residentes y de rotación.
PP, PNV, EB y EA acusaron a Lazcoz de impedir el consenso y de haber adoptado una decisión por «decretazo», como así se lo censuró Javier Maroto, portavoz popular. Y es que el alcalde negoció de manera unilateral con la empresa Vinci Park su renuncia a levantar el aparcamiento de Renfe a cambio de una compensación económica por los gastos realizados -172.000 euros que serán abonados por la firma adjudicataria de Amárica- y de que el nuevo estacionamiento fuera de rotación y de residentes. «No estoy al cien por cien satisfecho con el resultado de las negociaciones, pero bastante satisfecho», recalcó el presidente de la Corporación.
Sus explicaciones no impidieron que todos los partidos le acusaran de ignorarlos en las conversaciones con la empresa. «Estoy seguro de que si hubiera contado con nosotros, la capacidad de negociación hubiese sido mayor», le espetó Mikel Martínez, portavoz del PNV. José Navas, de EB, aseguró que el proceso le generaba «dudas» y Antxon Belakortu, de EA, censuró a Lazcoz por «no haber contado con todos».
«Abrir una vía de agua»
Los grupos coincidieron también en que la construcción de un aparcamiento subterránero en la plaza de Amárica pone en riesgo el plan de movilidad de la ciudad, que apuesta por desterrar del centro el tráfico privado. «Ha abierto una vía de agua en el plan y al final el barco se puede hundir», le criticaron Javier Maroto y Mikel Martínez. El portavoz popular recordó que la decisión del Gabinete Lazcoz va en contra del dictamen de los técnicos. «Cambia proyectos -en referencia al de Renfe- por otros peores», subrayó. Lazcoz se justificó en el hecho de que, a su juicio, el plan de movilidad «es un marco de actuación, no un catecismo».





