¿Qué pretende el líder afroamericano? saltan a una sus contrincantes en la campaña hacia la presidencia de Estados Unidos. Acaso, aducen sus rivales, no representa el candidato a esa clase media del éxito del sueño americano. Y tiene la osadía de regañar a los pobres y decirles a unos paisanos dejados de la mano de Dios y del Gobierno que no se amodorren, que tienen razones para amargarse pero que la fe fanática y sectaria o poseer un rifle son armas que carga el diablo. Yo prefiero pensar que el senador pretendía más bien alentar y motivar más que criticar a los desafortunados desde su podio privilegiado.
Pienso en tantas refriegas electorales en las que los aspirantes adulan al pueblo hasta extremos babosos, les gritan afónicos que son fantásticos, currantes, honrados, qué suerte les dicen los políticos, tenerles como electores, qué magnífica ciudadanía forman, rica en valores y que orgullosos se sienten de las potencialidades de sus posibles votantes y bla, bla bla...Otros como Evita Perón se dirigían desde el balcón llamando 'descamisados' a los que carecían de camisa y parece que no lo tomaban a mal pero aquello acabó siendo sólo un musical exitoso. Y los analistas de la política y demás expertos lamentan que los argentinos, italianos, franceses, rusos... reincidan, que no tienen remedio a la hora de errar en la elección de sus mandatarios. ¿En qué quedamos?






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