
Recuperado del fuerte esguince de tobillo que sufrió en otra de las sesiones preparatorias a finales de marzo, el espigado centrocampista ha vuelto con fuerza y se está acostumbrando a medirse a sus compañeros del primer equipo aunque no sea más que en los entrenamientos. Todavía le falta coger fuerza para compensar su altura -1,87 y 73 kilos- y tal vez por eso el técnico andaluz quiere que se foguee con los mayores, además de para que mejore diferentes aspectos técnicos.
Ayer, sin ir más lejos, Caparrós tuvo una conversación con él en la que se pudo observar cómo le daba diferentes indicaciones sobre su posición en el campo. Luego también habló con Javi Martínez y con Llorente, dos de los más jóvenes de la plantilla rojiblanca. Iturraspe también es un habitual de las sesiones de tecnificación que lidera el técnico de Utrera con los futbolistas de las categorías inferiores. Tiene cualidades que le gustan al andaluz y, además de en Portugalete, también jugó el amistoso que midió las fuerzas de los rojiblancos contra el Zalla.
Sin embargo, si el técnico quisiera que jugara con el primer equipo, el fabril sólo podría hacerlo ante el Valencia y ante el Real Madrid, no en los últimos cuatro partidos de la temporada. Las razones: no acumula diez partidos con el primer equipo, ni tampoco ha jugado los últimos cinco de forma consecutiva. En el caso del Bilbao Athletic le ocurre lo mismo. Sólo podría jugar ante Sestao y Lemona.








