
Pese a ello, el caso es que el club riojano necesita ganar al Numancia (31 puntos) a domicilio para certificar una nueva temporada en la máxima categoría juvenil. El empate o la derrota condenaría a los blanquillos (28 puntos) a su retorno a la Liga Nacional. «Es el todo o la nada en un partido, pero no hay que volverse locos», asume Llona.
«Sería redondear la temporada», admite un preparador riojano que no ha modificado las rutinas de cara al decisivo choque del domingo. Lo único que ha tratado es «de quitar responsabilidades, aunque es algo que llevamos haciendo en el último mes». De hecho, si el Balsamaiso llega con opciones se debe gracias a los cinco puntos obtenidos en los tres últimos compromisos.
Pese a los puntos logrados recientemente, Llona considera que «tenemos que aprender a controlar los nervios y a quitarnos la presión inicial que nos ha hecho mella en los últimos encuentros. Nos cuesta entrar en los partidos». De superar esos miedos, el Balsamaiso afrontará con más convicción el choque ante el conjunto soriano.
Revertir la presión
Del rival, «si está ahí será porque se lo merece, como nosotros», no hay dudas. «Vamos a tratar de revertir la presión porque aunque no están obligados a ganar, eso de salir al campo a que no te marquen...», concreta Llona. Por si acaso, para evitar suspicacias, el club riojano solicitó un árbitro neutral. Aunque la mayor preocupación pasa por doblegar al Numancia. «Si lo hicimos en la primera vuelta, lo volveremos a hacer. De eso no tengo la menor duda».





