No obstante, los expertos admitieron ayer en Berlín que el crecimiento alemán puede perder dinamismo a causa de los problemas que afectan a los mercados financieros y al alto precio del petróleo y de los alimentos. Por ello han bajado al 1,8% sus previsiones de crecimiento para 2008 (antes en el 2,2%) y al 1,4% las de 2009.
Por su parte, el desempleo se situará en 2009, por primera vez desde 1991, por debajo de la barrera simbólica de los tres millones, pero el cuadro positivo de la situación económica quedará empañado, según los institutos, por la elevada inflación, que este año será del 2,6% y el próximo del 1,8%.
El texto analiza la crisis mundial en los mercados financieros y advierte de que los precios en el sector inmobiliario seguirán bajando.







