
El anuncio fue hecho por el alergólogo Ignacio Ansotegui, presidente del congreso europeo de la especialidad que se celebrará el próximo mes de junio en Barcelona, que habló ayer sobre el alcance de la patología en el foro Encuentros con la Salud de EL CORREO. En su intervención, el experto recordó que las alergias están consideradas como la enfermedad no infecciosa más extendida en la actualidad, ya que afecta al 25% de la población, y constituyen «un reto de primer orden» para los sistemas de salud. Las previsiones apuntan a que en el plazo de quince años, la mitad de la población sufrirá una alergia.
Niños con problemas
En la mayoría de los casos, no siempre, las enfermedades alérgicas se desatan en la infancia. Algunos estudios apuntan a que, además de factores medioambientales, existe un factor genético que contribuye al desencadenamiento de la enfermedad. En los últimos 25 años, la cifra de niños afectados fundamentalmente por rinitis, asma, dermatitis atópica y alergia a los alimentos ha crecido de manera importante, hasta el punto de que las alergias constituyen uno de los principales motivos de consulta al pediatra. «Muchos niños tienen intolerancia al huevo a la leche de vaca. Al contrario de lo que ocurre con otras alergias, en el 80% de los casos se superan con la edad, pero la patología está muy extendida», afirma el experto
El avance de este tipo de dolencias es tal que, según Ansotegui, profesor y clínico en la universidad y el hospital Royal de Belfast, la Unión Europea contempla dedicar el mismo presupuesto a la investigación sobre las alergias que al estudio del cáncer y las enfermedades cardiovasculares. El experto defendió la necesidad de mejorar los tratamientos preventivos, que contribuyen a aliviar los síntomas de la persona afectada, aunque dijo que «el objetivo prioritario es lograr la inmunoterapia, el fortalecimiento del sistema de defensas, a través de la medicación oral», un proyecto largamente buscado y del que, según avanzó, «se esperan noticias científicas en muy poco tiempo».
La inmunoterapia alergénica es, en realidad, una forma de tratamiento médico que busca disminuir la sensibilidad de una persona a determinadas sustancias. El procedimiento, que se aplica en la actualidad para casos graves y con medicaciones inyectables, sirve para reducir las manifestaciones de la enfermedad, es decir, las toses, estornudos, manchas en la piel y, por ejemplo, las dificultades para respirar.
Un reciente informe de la OMS admite la eficacia de la inmunoterapia como herramienta terapéutica contra la rinitis y la conjuntivitis provocadas por el polen. En las alergias al polen, las vacunas funcionan bastante bien en los niños, aunque no todas las investigaciones realizadas hasta la fecha resultan concluyentes. «De momento, es posible reforzar el sistema inmunitario en las alergias relacionadas con el sistema respiratorio», concluye Ignacio Ansotegui. «En ese campo, tenemos unas terapias muy eficaces».







