Los padres del menor interpusieron una denuncia contra su hijo en la comisaría de Garellano. En el documento, explicaban que tanto ellos como su hija, de 13 años, habían sido objeto de agresiones físicas y verbales en varias ocasiones a lo largo del último año. El menor ha sido puesto a disposición de la Fiscalía de Menores acusado de un presunto delito de violencia en el ámbito familiar.
Las agresiones de hijos a padres, con mayor o menor grado de violencia, se han incrementado en los últimos cinco años. El año pasado 49 menores fueron sancionados por este motivo en la Comunidad Autónoma Vasca, frente a los 23 que se registraron en 2003, según los datos del Departamento de Justicia. Estas conductas suelen ser castigadas sobre todo con medidas cautelares, que se traducen en libertades vigiladas, realización de tareas socioeducativas o internamientos.
En el caso de Vizcaya, el Departamento de Acción Social de la Diputación tiene previsto abrir este año el primer centro de la provincia destinado a adolescentes agresores, que dispondrá de doce plazas. Éste será el primer recurso diseñado a la medida de estos jóvenes, pues ahora este tipo de chavales conflictivos son ingresados en centros forales, algunos de ellos para personas con trastornos de conducta.
El diputado de Acción Social, Juan María Aburto, señaló recientemente que las nuevas instalaciones, para las que todavía no se ha elegido emplazamiento, no serán un centro de reforma, sino que en ellos «se trabajará con medidas de carácter educativo». Simultáneamente se desarrollará un programa de intervención en el ámbito familiar. El perfil de los usuarios será el de chavales «que en la calle tienen un comportamiento aparentemente normal, pero ejercen la violencia en el seno familiar».











