Azkuna no restó gravedad a lo acontecido, pero sí quiso recordar que «el desfalco ha existido toda la vida, desde Adán y Eva» y que es casi un mal endémico. «Por muchos controles que se pongan, siempre habrá un ladrón. Lo que hay que hacer es desenmascarar a los 'chorizos' y quitarlos de en medio», expuso el alcalde, al tiempo que se mostró partidario de «una mayor vigilancia» en las empresas financiadas total o parcialmente por las administraciones. Ante las peticiones de varios partidos porque se haga efectiva esta vigilancia, Azkuna remarcó que «ya ha habido auditorías y también ha estado pendiente el Tribunal Vasco de Cuentas y no se han enterado porque Cearsolo manejaba las cuentas y él entregaba los papeles que le interesaban». «'Chorizo' ha sido, pero tonto, no», apostilló.
«No herir al Guggenheim»
En su declaración, el alcalde de Bilbao no quiso dejar de mencionar al director del Guggenheim, Juan Ignacio Vidarte y destacó «la actitud transparente» que ha adoptado en este asunto. «Ha contestado a todas las preguntas sin perjuicio de que vaya al Parlamento vasco» -comparecencia que se ha fijado ya para el próximo miércoles-. El alcalde rogó, asimismo, que no se haga «una tragedia» de lo ocurrido en el museo «porque es un elemento extraordinario para el desarrollo de Bilbao». En este sentido pidió que «por este asunto, entre unos y otros no fastidiemos la reputación de la pinacoteca». «Una cosa es pedir responsabilidades por lo acaecido y otra muy diferente es pretender herir al Guggenheim». Por otro lado, el diputado general de Vizcaya, y también patrono de la fundación, José Luis Bilbao, eludió ayer hacer cualquier tipo de valoración sobre el desfalco en el museo.






Lo último








