
Paradojas del deporte. Los rojiblancos partían este curso como uno de los cuadros favoritos a disputar la promoción de ascenso. Se nutrió de cuantos jugadores quiso de los clubes vizcaínos que hoy son sus oponentes y, curiosamente, es el peor clasificado de todos. Flirtea con el descenso en las últimas jornadas y, de no mediar una rápida reacción, puede estar abocado al descenso directo a Tercera o, como mal menor, a disputar la promoción por la permanencia.
Objetivos cubiertos
De todos modos, el Sestao no se fía de los hombres de Kike Liñero. Sabe que jugarán al límite. No les queda otro remedio que ir a por todas. La duda radica en saber la mentalidad con la que afrontan el derbi territorial los verdinegros después de tener todos los objetivos cubiertos en esta temporada.
Pouso tiene claro que el partido «es complicado. Se juegan mucho y vendrán muy motivados para intentar sumar. Contra los equipos vizcaínos siempre han dado la cara y luego han perdido otros duelos más asequibles. Me hubiera gustado que este choque hubiese llegado antes», señala.
En las filas locales son baja Guisasola y Basagoiti, que sufre un esguince de rodilla y estará en la enfermería tres semanas. Izurza es duda, mientras que el técnico recupera a Txomin y Álvaro.





