En los últimos doce meses la economía vasca ha creado 9.300 ocupaciones, un balance en línea con las previsiones del Gobierno de Vitoria para el presente ejercicio y que es considerado un «buen dato» por el viceconsejero de Trabajo del Ejecutivo autónomo, Juan José Loroño, quien destaca el aumento de la actividad en la industria y en la construcción. No obstante, advierte de que «se mantienen ciertas incertidumbres» que han llevado al Gabinete Ibarretxe a vaticinar un alza del paro en dos décimas para 2008.
Precisamente, el desempleo creció desde el 3,1% al 3,3% en los tres primeros meses del año, al aumentar en 2.200 la cifra de parados. Un dato que podía haber sido peor, pero que se vio mitigado por el descenso de la población activa, que evitó que toda la destrucción de la ocupación se trasladara al paro.
El ladrillo
Otra actividad que tuvo un comportamiento brillante fue la construcción, que soslayó la crisis que afecta a otras zonas de España al crear 400 empleos, hasta acumular 2.900 en los doce últimos meses. El sector primario colaboró también a la estabilidad con 300 nuevas ocupaciones, mientras que los servicios corrieron con todo el 'gasto' al perder 10.600 puestos de trabajo en el trimestre.
El balance de los últimos doce meses del mercado laboral apunta datos para el optimismo, ya que todos los sectores han creado empleo, con los servicios a la cabeza, seguido de la industria, la construcción y la agricultura.
La cifra total de parados según el Eustat -sus estimaciones no coinciden con las del Inem ni con las de la EPA, más elevadas- era de 33.600 personas, 2.200 más que en el trimestre precedente, con especial repercusión entre las mujeres, que por primera vez desde finales de 2005 aventajan a los varones en este ránking. Su tasa de paro, no obstante, es del 4%, nivel considerado por los expertos como pleno empleo.
Menos población
Uno de los aspectos más negativos de la PRA lo ofrece la situación de la población, que ha perdido 2.400 efectivos mayores de 16 años en los últimos doce meses. Pese a ello, la población activa creció en 8.800, lo que elevó la tasa de actividad al 55,1%.
Por territorios, el grueso de la pérdida de empleo afectó a Guipúzcoa, con una caída de 2.000 puestos de trabajo, mientras que Vizcaya resultó el mejor parado, con sólo 300. En Alava se perdieron 600. De la misma forma, el paro creció en el territorio guipuzcoano en 3.300 personas, mientras bajaba en Vizcaya. Ello ha permitido casi igualar, tras más de dos décadas, las tasas de paro de ambas provincias, que se colocan en el 3,4% y el 3,6%, respectivamente.
La estabilidad en el empleo se deterioró ligeramente en los tres meses de referencia, al aumentar los contratos temporales en 3.600, frente a los 3.200 de subida de los indefinidos. De esta forma, la tasa de temporalidad creció tres décimas, hasta el 23,4%. Hace un año, no obstante, era del 25,9%.







