
24 miembros de Covite realizaron ayer una visita a Logroño en el transcurso de la cual mantuvieron encuentros con el presidente del Gobierno regional, Pedro Sanz, y el del Parlamento, José Ignacio Ceniceros. «Queremos iniciar una serie de visitas allá donde nos quieran recibir», señaló Cuesta. La presidenta del colectivo destacó que La Rioja «es tierra de acogida para muchos vascos que huyen de la intimidación y las amenazas».
Defensa de la memoria
Covite cuenta con 400 asociados, que, según Cristina Cuesta, luchan con un trabajo «duro y solitario» para defender «la memoria y la dignidad en una tierra hostil, en la que hay mucha gente buena y que sufre».
Este colectivo trata de conseguir «que no triunfe la imposición totalitaria de ETA, cuyos medios y fines son ilegítimos». Cuesta señaló que «hemos aguantado estoicamente para derrotar al terrorismo», porque los familiares que murieron asesinados «representaban al Estado español» y por eso desean «que no se imponga una visión del País Vasco que excluya a los no nacionalistas». Reiteró que sus padres, hijos, hermanos, etc. murieron «por defender la pluralidad de la sociedad vasca».
En cuanto a la situación actual que se vive en el País Vasco, esta asociación de víctimas subraya que «todavía sigue la impunidad en las calles». «Todavía hay más plazas y calles que llevan nombres de terroristas que de víctimas», lamentó su presidenta.
Cristina Cuesta abogó por retomar «con algunas modificaciones que se adapten a las circunstancias» el Pacto Antiterrorista «esté quien esté» en el Gobierno.
Ayer viajaron a Logroño padres, hermanos, hijos y otros familiares de 18 personas asesinadas en su mayoría por ETA durante los años 80, aunque también anterior y posteriormente. Una de ellas era Pilar Ruiz, la madre de Joseba Pagazaurtundúa, asesinado en 2003. Ruiz, descendiente de la localidad riojana de Cihuri, se mostró «decepcionada» con el actual Gobierno central «porque se nos ponen zancadillas por todas partes y ANV sigue en los ayuntamientos».
Por su parte, el presidente del Gobierno regional, Pedro Sanz, destacó la «perseverancia» y el «ejemplo diario» de estas víctimas del terrorismo, que permiten que no olvidemos a quienes Sanz denominó «los mártires de la democracia».





