Los agentes ya han abierto un expediente sancionador a un local de la calle Antonio Fernández tras comprobar el pasado sábado que permitía comprar bebidas a ocho menores. El establecimiento se enfrenta a una multa entre 3.000 y 18.000 euros e incluso al cierre.
El control de estas ventas seguirá durante los dos próximos fines de semana y ya se han localizado otros dos comercios que presuntamente no ponen trabas a la hora de vender alcohol a menores. Según las pesquisas policiales, uno de ellos está ubicado en el centro del municipio, mientras que el otro se sitúa en la zona de El Kalero.
«Debemos extremar la vigilancia en estos casos. Se trata de locales que no piden nunca el carné y llegan a vender alcohol a menores de 14 y 15 años. Vamos a ser inflexibles en el cumplimiento de la Ley», advirtieron ayer desde la Policía local.





