
Otro de los motores de arrastre de la nueva etapa de Gamarra, el campo de prácticas de golf, sin embargo, sí sigue adelante en la zona que antes ocupaba el circuito de motocross, aunque también la protección de las orillas del río y la existencia de animales en peligro de extinción como el visón europeo, que tiene aquí una zona de refugio, se interpone. Los expertos siguen en estos momentos la evolución del problema para proponer las medidas correctoras que hagan posible la convivencia de golf y fauna. Actualmente, se trabaja en algunos green.
Pendientes para otras fases se quedan la construcción de un graderío para el campo de rugby o la reforma del velódromo, otro de los símbolos de Gamarra.





