
LA FERIA
LA FERIA
«Por la mañana, la feria ha estado muy animada, pero con la tormenta de la tarde la plaza no se ha llenado hasta última hora», lamentaba el presidente de los libreros vitorianos, Gonzalo Villate, cuando la jornada tocaba a su fin. Sobró, por tanto, la lluvia y faltó la jaima-biblioteca prevista para el mal tiempo, pero que no se llegó a instalar en la plaza de España.
Con todo, la feria del libro de este año ha servido para borrar el amargo sabor de boca que dejó en el sector local la cita de 2007. «El año pasado tampoco nos acompañó el tiempo y, además, coincidió con la Semana Santa, por lo que realmente resultó muy mala». En esta ocasión, en cambio, los libreros han conseguido dar salida al 20% de los títulos que ayer sacaron a la calle. «Hemos podido vender entre 150 y 200 ejemplares de los aproximadamente 900 que exponemos en los expositores. Pero hay que tener en cuenta que en esta suma están incluidos tanto los que cuestan 1 euro como los que valen 24», matizó Villate.
Literatura «buena»
En los diez puestos que se sucedían bajo la arcada de la plaza de España se podía encontrar ayer «literatura buena». Pero las ventas, en cambio, no dejaron lugar a sorpresas y los títulos más demandados fueron los esperados.
¿El más codiciado? 'El juego del ángel', de Carlos Ruiz Zafón, recién salido del horno editorial, seguido de 'El asombroso viaje de Pomponio Flato', de Eduardo Mendoza, o 'El niño con el pijama de rayas', de John Boyne, un «éxito desde Navidad». En el apartado de literatura infantil, Gerónimo Stilton concentró gran parte de la demanda.





