
Pero el desplome del andamio produjo, como efecto dominó, la caída de uno de los cuatro pilares prefabricados que se habían colocado en el muro. En su desmoronamiento, aplastó «violentamente al trabajador, dejando sus restos esparcidos en varios metros alrededor».
Omisión
El escrito de acusación destaca que la firma en la que trabajaban los acusados «tenía que haber hormigonado y encofrado de forma inmediata los pilares para dejarlos definitivamente fijados». Algo que no hizo, limitándose a colocar unos cables de acero atirantados que no fueron suficientes.
El fiscal considera que «la omisión de las medidas de seguridad necesarias» contraviene las disposiciones mínimas estipuladas para la construcción. Entiende que los responsable de la firma -su representante legal, el encargado de obras y dos técnicos de seguridad- cometieron un delito contra los derechos de los trabajadores «en concurso ideal con un delito de homicidio por imprudencia».
La vista oral del juicio se celebrará el próximo viernes, día 25. Además de a la pena de 18 meses de prisión, los acusados se enfrentan a la petición de una multa equivalente a nueve meses -con una cuota diaria de seis euros-, y cuatro años de inhabilitación para el desempeño de sus respectivas funciones: la administración y representación de empresas en un caso, la prevención de riesgos laborales en otros dos y la dirección de obras en el otro. La firma deberá indemnizar, además, con 99.223 euros a la viuda del trabajador fallecido y con otros 49.343 euros a su hija.





