El club valenciano es uno de los más complejos para un entrenador. Lo vivió en sus carnes, aunque como espectador, el Lagun Aro en su bautismo en la ACB. Todos fuimos Pablo Laso, dadas las atrocidades que se le remitían al entonces incipiente técnico vitoriano desde el palco de 'la Fonteta'. Tras varios avatares, un griego de aspecto serio y talante cercano, Fotsis Katsikaris, parece haber convencido a todos los estamentos de la franquicia para que no se le acabe el margen de maniobra. Reafirmado en su puesto tras la Final a Ocho de la Copa Uleb, su materia gris se centra en lo que le espera a cada paso, como siempre. En esta ocasión, es un iurbentia que le preocupa. Lo dice sin rubor, algo de agradecer en un mundo en el que se abusa del tópico. «Se puede decir que en los dos últimos partidos el Bilbao a vuelto a la mejor forma de la primera vuelta, donde ha desarrollado un baloncesto muy bueno. Tiene la mejor defensa de la liga, por lo que el encuentro será muy igualado, complicado, porque la defensa que practican, su velocidad de juego y lo agresivos que son en ataque, nos van a exigir jugar muy bien y con mucha concentración si queremos ganar».
Katsikaris analizaba así las líneas del Bilbao Basket. «Los bases dirigen muy bien y también juegan con paciencia, tienen un juego interior fuerte, ahora más fuerte con Weis que vuelve después de su lesión. Nosotros debemos trabajar duro contra el juego de sus bases para cortarles el ritmo. Bilbao tiene muchos sistemas y una filosofía de ataque muy clara, con muchas opciones. Creo que este partido va a ser muy duro, una lucha de defensas, porque nosotros también queremos jugar una defensa muy consistente. Yo creo que el equipo que mantenga la concentración va a ganar».
El técnico heleno no descuida el aspecto del 'average', por lo que pudiera pasar. «Es claro que si ganamos de cuatro puntos o más, tenemos posibilidad de aseguramos la quinta posición y después aún quedan tres partidos». Y ha hecho un llamamiento para que la afición arrope a los suyos. «En especial, en los momentos que no llegamos a jugar bien y donde su apoyo es muy importante».