En tierras niponas, Rodríguez se rompió un dedo de uno de sus piés en la transición de natación a ciclismo y se vió obligada a retirarse de la competición cuando llevaba un buen registro.
Ahora la baracaldesa trata de recuperar su lesión para volver a entrenar y afrontar con garantías el Campeonato de Europa en Madrid y el Mundial de Canadá. Ambas citas le brindarán las últimas oportunidades para subirse al avión con destino a Pekín. «Es difícil, pero no imposible. Mientras quede tiempo hay que intentarlo», señala.





