Aunque algunos datos como el menor crecimiento del déficit o la subida de la afiliación apuntan una mejora de la viabilidad del sistema, otros lo hacen en dirección contraria.
Fuerte aumento
Así, el gasto en pensiones -5.699 millones de euros- aumentó el 8,32% durante 2007, el incremento más importante de la presente década, en la que ha estado todos los años por encima del 6%.
Pero la mayor expansión de los desembolsos se la llevó el capítulo de las prestaciones por maternidad, paternidad y riesgo durante el embarazo, que se disparó el 19,5% por la concesión a los padres de dos semanas de permiso especial con motivo del nacimiento de sus hijos, una medida que entró en vigor el pasado año. El coste fue de 101 millones.
En el lado positivo se situó la evolución del gasto por incapacidad temporal, que se frenó en seco al crecer el 1,8% en Euskadi (0,9% en España), la cifra más moderada de la década. Las nuevas políticas de control de las bajas por enfermedad estarían en el origen de esta desaceleración, que dejó el desembolso en 262 millones. Por último, las prestaciones familiares del sistema aumentaron el 5,2%, hasta los 43 millones.






