
En las actuales circunstancias, tanto un sistema vasco -así lo reconoció un estudio del Gobierno autónomo de 2004, recuerda- como el del Estado están llamados a ser deficitarios, pero con mucha más profundidad en el caso de Euskadi.
Eduardo García denuncia que si «a sabiendas del déficit» se pide la transformación que demandan los nacionalistas, «es que se quiere dar más valor a los sistemas complementarios».
Quienes reclaman un sistema de pensiones propio tienen como modelo el de los Países Bajos, sostiene, donde la parte pública aporta entre el 30% y el 70% de la pensión. «Nosotros estamos radicalmente en contra de esa opción».






