
En cualquier caso, sostiene que la Seguridad Social en su conjunto no acumula déficit en los últimos diez años. Ese concepto va más allá del sistema de pensiones al incluir partidas como los complementos de mínimos, las rentas de capital, las mutuas de accidentes, etc.
Además, Loroño precisa que su Gobierno no reclama una Seguridad Social independiente, sino la transferencia del régimen económico contemplada en el Estatuto de Gernika. Es decir, sobre la base de la legislación básica nacional, en que «la titularidad de los fondos es del Estado», que es quien debe fijar las condiciones de cotización y de cuantía y cobro de las pensiones.






