Con poco más de seis millones de habitantes, tiene a más del 35% de su población viviendo en la pobreza, según datos oficiales, y un nivel de paro que alcanza al 13%. A pesar de haber logrado una reestructuración de su deuda externa, arrastra unos elevados índices de desnutrición y analfabetismo.
La distribución de la tierra está allí entre las más desiguales de la región. Solo unos privilegiados del campo gozan del 77% de las tierras productivas y hay 350.000 campesinos sin tierra, por eso es que el candidato de centro izquierda promete una reforma agraria y no descarta la expropiación de tierras.
Conocido como 'el obispo de los pobres', Lugo espera ser el líder de un cambio profundo en su país. Para ello, promete ser honesto, un compromiso importante en un país donde la corrupción es considerada el principal problema a combatir por el oficialismo que gobierna el país desde 1947.
Observadores internacionales destacan que pese a los temores de fraude, la democracia parece haberse consolidado desde la caída del dictador Alfredo Stroessner, del Partido Colorado, que gobernó su país con mano de hierro durante 35 años, entre 1954 y 1989.







