
La ejecución de esas obras planteará, sin embargo, varios problemas que afectarán de forma especial a los comerciantes de la calle José Matía. Para minimizar esas dificultades, el alcalde de Llodio, Jon Karla Menoyo, ha anunciado, que «se les mantendrá informados».
Los negocios de esa calle son empresas de muebles, puertas y materiales de construcción. Todos ellos necesitan disponer de un acceso practicable para vehículos de mediano y gran tamaño. Sin embargo, la calle sólo tiene un carril de circulación, dado que es de dirección única y las aceras son muy estrechas. Más fácil será resolver al acceso a la zona industrial situada al final de esta calle, porque se podrá cambiar el sentido de acceso para que los camiones puedan entrar por el puente de Villosa y descargar en los pabellones.
En el caso de Maestro Elorza, el regidor peneuvista cree que «el voladizo va a dar mucho juego», dado que el proyecto recoge su conservación. El paseo sobre el río sólo permite el paso de peatones, pero facilitará el acceso a los comercios de esta calle. Algo parecido ocurrirá con la calle Zubiko Kurajo, que desde hace años es peatonal, si bien se permiten las labores de carga y descarga por la mañana.
La financiación
El presupuesto total de las obras asciende a 1,3 millones de euros y el Consistorio prevé ejecutarlas este año. El Ayuntamiento de Llodio tiene reservados 640.000 euros para abordar la mitad del gasto. El resto correrá a cargo de la Diputación, que lo financiará a través del Plan Foral de Obras y Servicios. La redacción del proyecto ha costado otros 87.000 euros.
Los vecinos de esas calles han pedido la remodelación en numerosas ocasiones. Sólo de esa forma se resolverán los problemas de saneamiento de José Matía, que desde hace meses vierte aguas fecales al río Nervión. La situación es especialmente molesta en verano, cuando hay muy poco caudal y se generan olores.





