El agua inundó el transformador situado en la zona y, a continuación, 'cortocircuitó' con el del polideportivo. Hasta que no se solventó la fuga no fue posible la reanudación del suministro de electricidad; algo que fue activándose en fases para evitar un nuevo salto de potencia. Y es que fueron varias las calles afectadas tanto en Allende como en una gran parte del Casco Viejo.
Varias manzanas
La oscuridad cayó como plomo en el último tramo de la Ronda del Ferrocarril, pero también en varios manzanas de Condado de Treviño, San Agustín, Alfonso VI, así como en numerosos puntos de la parte vieja que miran al Ebro; en calles como Independencia, Paseo de la Arboleda, San Francisco o Callejonda. En definitiva, el corazón del 'casco'.
El alcance no puso ayer ser precisado por el responsable de Seguridad Ciudadana, Manuel Setién, aunque sí subrayó que «el apagón fue importante». En torno a la 1.30 horas de la madrugada del domingo quedaba prácticamente reanudado el servicio.
Pero las consecuencias de lo sucedido aún las sufrieron durante la mañana de ayer, y varias horas, cientos de familias. Y es que se hizo necesario interrumpir el suministro de agua potable para proceder al arreglarlo de la tubería dañada. En torno a las 13.00 horas quedó subsanada la avería.
El apagón tuvo serias consecuencias para la hostelería. Varios bares, sobre todo en la parte vieja, donde el negocio fuerte está en la noche del sábado, se inclinaron por echar el cerrojo.
Además, pilló en uno de los picos de negocio del concurso del pincho, y también en el de las cenas. En El Convento, sin ir más lejos, los ex alumnos y profesores del colegio Los Ángeles tuvieron que celebrar a la luz de la velas el cincuenta aniversario del centro. Una anécdota más para tan larga historia.





