
Los datos aportados por la Cámara de Comercio hablan de que alrededor de un 40 % de los establecimientos permanecen abiertos en el 'corazón' de la villa. En otros lugares, sin embargo, aún no ha llegado esta tendencia. «Es un buen momento para comprar. Hay menos gente y está todo más vacío. Pero en los barrios y otras poblaciones tampoco es que abran muchas tiendas», certifica Mari Paz Irastorza.
En este sentido, la responsable de Comercio Interior de la entidad vizcaína anima a los comerciantes a que adapten sus horarios a los de los clientes. Es decir, que si «tienen que cerrar un lunes por la mañana lo hagan». «O que al mediodía en vez de tener a dos personas dejen a una sola, o que los sábados abran hasta más tarde», recomienda Irastorza.









