«Nos dijeron que no se abría por motivos de seguridad y ahora se dejan la puerta abierta, es una desidia absoluta», afirmó el concejal popular, Alfredo Iturritxa. En este sentido, criticó asimismo que «no haya existido voluntad de limpiarlo» para facilitar que el club Txukun Lakua pueda entrenar en el frontón, mientras se terminan los remates pendientes.
El PNV pedirá hoy en la comisión de urbanismo «más vigilancia» en las obras municipales «para evitar que vuelva a ocurrir algo así». Una petición a la que se sumó ayer Ezker Batua. «Hace falta más seguridad», afirmó Saioa Castañeda. Para la formación de izquierdas lo sucedido es «una más».
Por su parte, el único edil de Eusko Alkartasuna en la Corporación vitoriana, Antxon Belakortu, pedirá que se aclare qué pasó exactamente.





