
En palabras del alcalde, Patxi Lazcoz, se trata de «conseguir un mínimo de dignidad» para el equipamiento, que lleva funcionando desde 1994 con un carácter provisional que se ha dilatado de forma inexplicable en el tiempo. Durante los últimos meses, y dada su penosa situación, el Consistorio y la concesionaria, Estación de Autobuses Vitoria S. L., han negociado su rehabilitación. Tras varios desencuentros, provocados sobretodo por el coste de los trabajos y el reparto de los gastos entre ambas partes, la actuación parece estar por fin encarrilada.
Fuentes de la empresa explicaron a este diario que sólo queda por firmar el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la concesionaria. «Si no se ha hecho antes ha sido por problemas de agenda, porque todo está encauzado», aseguraron los mismos medios, que también adelantaron su disposición a costear al 50% el gasto de las obras.
Esa sintonía entre ambas partes fue ratificada también por la concejala de Hacienda y Vía Pública, Marian Gutiérrez. Eso sí, tras las negociaciones el presupuesto de la obra se ha quedado por debajo de los 100.000 euros, ya que la rehabilitación pretende ser «un lavado de cara» más que una reforma. Y es que en tres años se pretende contar con la estación intermodal, que jubilará de forma definitiva la actual y precaria instalación.
La concejala justifica el descenso del presupuesto (primero se había hablado de 270.000 euros, luego de 113.000 y ahora de una cifra próxima, aunque por debajo de los 100.000) en la retirada provisional de la partida destinada a la mejora de la seguridad. «Lo primero que queremos hacer es mejorar la limpieza, la accesibilidad, los baños, la pintura...», es decir, los aspectos más urgentes. «No quiere esto decir que nos olvidemos de la seguridad», matizó Gu-tiérrez.
La intención del Ayuntamiento es contar con tiempo para diseñar y decidir qué opciones son más idóneas para hacer del entorno de la estación un lugar más seguro sin que ello suponga un gran desembolso (por ejemplo, el que implicaría la instalación de cámaras) que no tendría futuro más allá de 2011. Para ello, la Policía Local está estudiando el asunto y también se plantea solicitar asesoramiento a la Ertzaintza.
Mucho trasiego
Una vez aclaradas las cosas entre el Consistorio y la empresa, lo que queda es fijar una fecha para el inicio de las obras. En un principio, el Gabinete Lazcoz había fijado el mes de abril, pero a estas alturas ya no será posible cumplir con ese calendario. El motivo, dicen en la empresa, es que se aproximan «fechas de mucho trasiego» en las que se junta San Prudencio con el 'puente' de Primero de Mayo. Así que, en una estación repleta, el comienzo de los trabajos empeoraría aún más la situación. Por eso, en Estación de Autobuses Vitoria S. L. apuntan a que la reforma comenzará «la semana del día 5».
La concejala resta importancia al leve retraso porque «lo que interesa es que las obras empiecen, da igual que sea el 5 de mayo que a finales de abril». Esa rápida sucesión entre la firma de convenio y el inicio de los trabajos es posible gracias a que será la empresa quien contrate las obras, de manera que se evitarán los engorrosos trámites administrativos que serían necesarios si la contratante fuese una Administración pública.





