
-¿Cómo valora este evento?
-Creo que debería haber más de este tipo, ya que son los que nos dejan descubrir qué se mueve en una zona, qué tendencias nuevas hay.
-¿Qué se ha encontrado durante la cata?
-Hay de todo. Lo más positivo es que sales con la realidad hecha del sector; hay distintos vinos, pero todo es Rioja. Se descubre lo que se está haciendo, se ve si hay unanimidad en una añada o si cada cual va por libre. Otro aspecto es que algunos nos adelantan en primicia vinos, añadas, marcas, que aún no están en el mercado, y permite la posibilidad de dar al bodeguero tu opinión de si va bien o no.
-'Grandes de La Rioja' es un título ambicioso, ¿se justifica en sí mismo?.
-Es ambicioso, y pretencioso. Pero creo que cuando se busca un nombre, lo que tratas es de animar y motivar. 'Grandes de La Rioja' tiene el problema de la responsabilidad que le da esa palabra. Yo lo enfocaría más como 'Rioja es grande', y en el momento que haya diez vinos grandes, se justifica.
-Antes ha mencionado que harían falta más catas así. Quizá, la 'exclusividad' de ésta ayuda a su 'caché'.
-Estos eventos se hacen para hacer ruido, y hay que hacerlo de la mejor manera. El momento y forma de enfocar ésta son perfectos: las bodegas no tienen vendimia, los vinos están preparados, y la gente más mezclada en el proyecto. Al final, el tema es la difusión. Si se hace bien, tendremos que hablar de ello y si se hace mal, tendremos que hablar para que se mejore.





