
El ya ex secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León. /Archivo
El Gobierno descartó que fragatas de la Armada dieran seguridad a los pesqueros que faenan en aguas cercanas a Somalia a partir de un informe del Ministerio de Defensa en el que se concluía que esa operación era inviable por razones técnicas, económicas y de eficacia. Así lo expuso el ya ex secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, en una comparecencia ante la Comisión de Exteriores del Congreso el 3 de octubre de 2007 para informar de la situación de los atuneros en aguas del Océano Índico.
León afirmó que una fragata sería insuficiente para proteger a estos barcos frente a posibles ataques de piratas, por lo que serían necesarias varias patrulleras para dar la cobertura necesaria. Este tipo de buque, según explicó el ex secretario de Estado, "no presenta las condiciones de autonomía ideales" y la "difícil situación" de los países de la zona, como Somalia o Yemen, no ofrecen "garantías" en cuanto a posibles necesidades de aprovisionamiento, reparación o mantenimiento.
La realización de estas tareas en otros puertos más seguros de la zona requería varios días de tránsito, disminuyendo el periodo de permanencia del buque en su labor de patrullaje. "No se puede garantizar así un tiempo útil de operación en zona más allá del 50% del total", señalaba el informe de Defensa.
Coste "muy elevado"
León apuntó además que el envío de patrulleras tipo F-100 tendría un coste "muy elevado", cifrado en unos 60.000 euros diarios. Un despliegue de tres meses en la zona, más uno de tránsito, representaría un coste total de siete millones de euros para una única fragata, según los cálculos de Defensa. El entonces secretario de Estado recordó que ninguno de los países que tienen pesqueros en la zona, como Francia, China o Japón, había optado por adoptar medidas de protección militar.
Esta situación, subrayó León en su comparecencia, hizo que el Gobierno descartara esta posibilidad "por su inviabilidad práctica y la ausencia de condiciones adecuadas". La conclusión del Ejecutivo -prosiguió- fue que era en los foros multilaterales e intergubernamentales donde se deberían "continuar las gestiones, trasladando la preocupación por este fenómeno y promoviendo decisiones que incrementen el grado de seguridad en la zona".
Ante las quejas de algunos grupos de la oposición, en especial, el PNV, León rechazó que el Ejecutivo fuera el máximo responsable de la seguridad de los pesqueros en la región del Cuerno de África. "El Gobierno español no es el principal responsable de la seguridad en esas aguas (...). Se escapa no ya de las posibilidades del Gobierno español, sino de las de los dos países con las flotas militares más importantes del mundo, como son Francia y China", remarcó.