
Hasta el momento las irregularidades en distintas obras urbanas -fundamentalmente por no carecer de los permisos exigidos- y el tráfico, precisamente por la incidencia que están teniendo actuaciones tan relevantes como la peatonalización de la calle La Estación, están absorbiendo la mayoría de su tiempo «aunque eso no quita que tengan que apoyar al resto de los compañeros en actuaciones de gravedad. Son policías integrales», precisa Manuel Setién, responsable de Seguridad Ciudadana.
Armados con cámaras fotográficas o dispositivos de telefonía móvil con ese sistema, captan situaciones que posteriormente son trasladadas a las áreas municipales responsables. Se han localizado así varios vertederos ilegales en el extrarradio de la ciudad y numerosas anomalías sobre los contenedores (no sólo por la basura depositada en el exterior, también por una mala ubicación de alguno de ellos) por citar sólo algunos ejemplos.
Los responsables de este equipo han mantenido ya una reunión con el área de Urbanismo y en breve tendrán otra con Medio Ambiente. En este punto Setién plantea la necesidad de que «se realice una especie de curso teórico para que los policías actúen ante determinados problemas que se presentan porque hay asuntos a los que se deben dar soluciones específicas» -las ya citadas son algunas de ellas-.
Su salida a las calles ha coincidido con una situación que condiciona gran parte de su trabajo: las obras. Cada tarde varios agentes regulan el tráfico en el entorno de la calle Vitoria como consecuencia de lo que está sucediendo a escasos metros, con un amplio tramo de La Estación patas arriba. Es un apoyo en horas punta que en breve deberá intensificarse dado que se prevé la anulación semafórica de distintos tramos cuando los operarios de Indeza comiencen ya con la construcción de la nueva rotonda de Ronda del Ferrocarril.
«Pero también se ha logrado cortar bastante con robos de carteras que se producían en el mercadillo, aunque aquí con el apoyo de la Policía Nacional». La localización de algunas viviendas abandonadas y ocupadas, maletas con cobre 'escondidas' «para entregarlas poco a poco», son otras situaciones detectadas.
Mayor coordinación
La línea de trabajo en estas primeras semanas de funcionamiento se está dirigiendo a mejorar la coordinación entre los distintos departamentos del Ayuntamiento. Se advierte de las situaciones anómalas pero «eso no serviría de nada si no se crea una capacidad para darlas respuesta».
Con este nuevo grupo estarían en activo en cada uno de estos turnos -salvando situaciones como vacaciones o posibles bajas laborales- un total de doce agentes de la Policía Local. «Hablaríamos de siete policías en el turno en sí mismo; tres o cuatro de semiturno, más el inspector o subinspector que los coordina. Nos moveríamos en una cifra teórica de doce personas».
En un primer momento, tal y como reflejó este periódico, la idea que sustentaba la activación de este nuevo dispositivo policial era la de dar también una cierta cobertura al comercio local. De ahí que se pensase en un horario de trabajo coincidente con el de la apertura y cierre de los establecimientos. «Pese a que todos los implicados estábamos de acuerdo en la fórmula -subraya Setién-, al final se optó por desecharla».
Y es que, al parecer, requería un reflejo precisó en el convenio y, por tanto, abrir una fase de tramitación más larga y compleja que iba a retrasar la puesta en marcha del servicio. «La práctica nos está demostrando que es mucho mejor está idea que la que manejamos en un primer momento», zanja el responsable de Seguridad Ciudadana.





