Los trabajos que se iniciarán en los próximos días afectarán principalmente a la calle Nagusia, que quedará cortada en el tramo comprendido entre el ambulatorio y Bingen Antón Ferrero durante al menos dos años. Aunque el tránsito de los peatones está garantizado, será el tráfico rodado el que sufrirá restricciones durante este periodo.
Por el momento, los operarios continúan trabajando en la primera fase, que consiste en trasladar las instalaciones subterráneas, como el gas, el agua y el saneamiento, que transcurren bajo la calle Nagusia a la plaza aledaña al ambulatorio, «para que el metro pueda pasar bajo la vía principal del municipio sin menoscabo para estos servicios», explicó el concejal de Urbanismo, Iñaki Martínez.
Doble sentido
Estos trabajos, que comenzaron a finales del pasado mes de marzo «se han retrasado un poco y aún se continúa derivando las canalizaciones», confesó Martínez. Aún así, el responsable local aseguró ayer que «durante los próximos días se abordarán los siguientes trabajos».
Entonces se cortará el paso de vehículos en la calle Nagusia entre el ambulatorio y Bingen Antón Ferrero. Los conductores que quieran circular por esta vía tendrán que dar un rodeo y así, desviarse por la calle Antonio Fernández, continuar por Uribarri -ambas vías pasarán a ser de doble sentido y para ello será obligatorio eliminar las plazas de aparcamiento- y bajar por Goikosoloa para volver a salir a la calle Nagusia.





