Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

POLÍTICA
Aguirre y Rajoy se dan una tregua

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
¿Esperanza Aguirre arroja la toalla? Así lo dejó entrever ayer la presidenta de la Comunidad de Madrid quien, como oveja descarriada que vuelve al redil, explicó «humildemente» que nunca buscó forzar un debate interno en el PP e intentó abrir una tregua con Mariano Rajoy. Después de que el líder popular le enseñara la puerta de salida del partido el pasado sábado en Elche, la dirigente madrileña confirmó que no tiene intención de competir con él por el poder, sino que le brindará su apoyo para que sea reelegido en el XVI congreso. No obstante, horas más tarde sembró de nuevo la duda sobre sus verdaderas intenciones al señalar en un programa de televisión que su decisión «no es inamovible» y que puede cambiar de criterio en los dos meses que restan hasta la asamblea de junio.

Antes de ese último pronunciamiento, el máximo responsable de la formación se había mostrado magnánimo y había prometido que seguirá contando con ella si revalida el cargo. «Jamás se le ha pasado por la cabeza que Esperanza Aguirre pueda estar fuera del PP», aseguraron fuentes del partido en nombre de Rajoy.

«No tengo intención ni la he tenido nunca de presentar una candidatura alternativa», dijo Aguirre a los periodistas antes de recordar que (el pasado 11 de marzo, en el comité ejecutivo) ya dio su apoyo a la opción que representa Rajoy en el congreso del PP. La presidenta ocupaba el centro del patio de la Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM), acompañada por su homólogo de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, con el que mantuvo una reunión sobre asuntos institucionales de los que, obviamente, no estuvo ausente la crisis interna que altera la vida del partido de ambos.

En el momento de las explicaciones, la dirigente madrileña intentó evitar que su nueva posición pudiera ser entendida como una rectificación. Mediante una enrevesada metáfora, quiso demostrar que no da marcha atrás puesto que nunca llegó a dar el paso adelante definitivo de anunciar su candidatura sino que, simplemente, amagó con hacerlo. «Yo, como jugadora que soy de póquer y de mus, para poder descartarte tienen que darte las cartas, y es que las cartas no se han dado», respondió cuando fue preguntada si descarta presentarse.

Mucho más clara se mostró a la hora de afrontar el maremoto que provocaron sus comentarios en defensa de una ideología liberal para el discurso de oposición de su partido. «Lo que yo he planteado es que hay que abrir una reflexión sobre los resultados electorales», recordó, y reconoció que Rajoy logró unos «resultados más que buenos, muy buenos, aunque insatisfactorios».

«Humildemente, pregunté si no sería por no dar los debates ideológicos con nuestros adversarios», continuó. Así, reinterpretó sus palabras y olvidó que, hace apenas cuatro días, se declaró plenamente satisfecha por haber podido suscitar un debate ideológico en el seno del PP. «Yo pedí más debate con nuestros adversarios», explicó. «No sé de dónde ha salido la distorsión de que yo he pedido debate dentro del PP», añadió sin rubor.

Camps, el intermediario

Francisco Camps ofició de intermediario en la bronca entre la presidenta madrileña y el líder de su partido, y en la rueda de prensa que compartieron los dos barones autonómicos. Por supuesto, negó que Rajoy hubiera invitado a Aguirre a marcharse del PP en el mitin del sábado y dijo que tampoco conoce a nadie de su partido que asuma una etiqueta distinta a la 'popular'.

Pero Aguirre no se conformó con la solidaridad de Camps y quiso arrancar a su jefe de filas una rectificación. «No me puedo creer que el presidente de mi partido quiera echarme a mí del PP», declaró en tono de forzada incredulidad e indignación, tras asegurar que no se sintió aludida cuando Rajoy dijo que «si alguien quiere irse al Partido Liberal, que se vaya». No obstante, aprovechó la coincidencia de los titulares de los medios de comunicación que la señalaron a ella como destinataria para admitir que si todos lo interpretaron así «sería bueno que el presidente lo aclarara».

De inmediato, desde la oficina de prensa del PP en Génova, una portavoz de Rajoy respondió al envite y declaró que al presidente de los populares «jamás se le ha pasado por la cabeza que Esperanza pueda estar fuera del PP», e insistió en que no se refería a ella al hablar del Partido Liberal sino al grupo con esa denominación que está integrado en el Parlamento Europeo.

«La presidenta de Madrid es un gran activo», dijeron las fuentes citadas. «Si el presidente es reelegido en el congreso seguirá contando con ella en su proyecto político», añadieron, y recordaron que Rajoy asume un discurso político «integrador e independiente».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS