Conviene mantener en todo momento las curvaturas anatómicas de la espalda. Durante el descanso es importante no sólo el colchón, que se debe mantener en adecuadas condiciones -evitando un excesivo envejecimiento y deterioro-, sino también en el día a día. Así, a la hora de sentarse es importante mantener la alineación de la espalda, con los hombros convenientemente situados y un apoyo adecuado en la parte baja de la columna.
Esto es especialmente importante en el trabajo no sólo cuando se habla de oficina, sino también durante la conducción, etc. Los trabajos agresivos para la espalda tienen que realizarse en las condiciones adecuadas y evitando una quietud o una flexión exageradas. En esas circunstancias el disco sufre en exceso debido a que la presión generada no se distribuye adecuadamente.
Es fundamental mantener una adecuada mineralización ósea, algo que se puede conseguir con una dieta correcta, sobre todo en personas de riesgo. Los ejercicios de relajación y potenciadores del tono muscular facilitan una estabilidad adecuada gracias al mantenimiento de un sistema muscular para vertebral en adecuadas condiciones.
Para conseguirlo se recomienda la realización de ejercicios de gimnasia siempre adaptados a la edad y al tipo de persona. La natación ofrece ventajas, pero sólo cuando se realiza en condiciones y evitando una postura incorrecta de la espalda. El ejercicio muscular desequilibrado -como levantar pesas- o no programado correctamente, puede resultar también negativo.







