
UNA OPINIÓN
Sin embargo, a pesar de su posición predominante, las cosas no funcionan como debieran, sobre todo en los pequeños negocios de barrio, que andan de capa caída. Han experimentado un retroceso del 3,4% en el último quinquenio, con la desaparición de 222 locales.
Por eso, la asociación municipal Lan Ekintza firmó ayer un convenio con Bilbao Dendak, que trabaja en la revitalización del comercio bilbaíno, para hacerlo «más competitivo» y ayudarlo en momentos de «evidente» desaceleración económica, «como los actuales», reconoció Jon Sustatxa. Las ayudas supondrán una inyección de 1,2 millones de euros. Una muestra más del apoyo de la Administración, con el objetivo de consolidar la ciudad «como destino de compra», tanto para los vecinos como «para atraer» a las personas residentes en las zonas limítrofes, subrayó el delegado de Empleo del Ayuntamiento.
Sustatxa explicó que el acuerdo suscrito con Bilbao Dendak, que tildó de «un hito importante», tendrá una vigencia de cuatro años. Periodo durante el que se desarrollarán programas de «asesoramiento y formación», tanto para los establecimientos que ya operan como para los de nueva creación.
«Hacer ciudad»
El plan promoverá campañas promocionales y de fidelización de clientes. El Consistorio no pasa por alto un dato fundamental: «El comercio tiene un peso específico trascendente en la vida económica de la ciudad», recalcó el edil. Pero esa fuerza será cada vez menor e incluso corre el riesgo de diluirse si no se «promueve un sector competitivo y diferenciado» que contribuya al desarrollo de la villa y a la revitalización en «todas las zonas».
Arantza Matías juzgó «clave» la fortaleza de los locales «tradicionales» en el desarrollo de Bilbao -«animan nuestras calles y generan empleo»- y no dudó en concienciar a la población sobre la necesidad de «comprar» en los centros «de los barrios». Es la mejor manera de «hacer ciudad». Pero para que eso suceda, es importante el apoyo de las instituciones públicas, pero los profesionales del sector también deben ponerse la pilas y «adaptar» sus tiendas a las nueva tecnologías, innovarlas y mejorar, si es preciso, su propia formación.
Lan Ekintza concretará el 60% del reparto de las ayudas, mientras que las Asociaciones Zonales de Comerciantes definirán el 40% restante.











