
La magistrada concluyó que el acusado no incurrió en un delito sino en una falta. Además, lamentó que «ni la Diputación ni el Ayuntamiento de Bilbao hubieran colocado hasta entonces un semáforo -hubiera evitado la tragedia, según se dijo en el juicio- pese a las múltiples y reiteradas quejas y reivindicaciones ciudadanas formuladas al respecto» debido a la «peligrosidad de la zona y la confusa e insuficiente señalización».
Hasta última hora
Los padres de Oihane y Aitor han apurado casi hasta el último día la decisión de recurrir el fallo ante la Audiencia de Vizcaya. Decidieron seguir adelante tras mantener varias reuniones con su abogado. Durante el proceso, el letrado reclamó 4 años de cárcel para R.R.R. por un doble delito de homicidio imprudente. El fiscal, por su parte, dejó en 3 años su petición y aseguró que el conductor no circulaba «atento» a las circunstancias del tráfico, lo hacía a una velocidad «inadecuada» y no tuvo la «diligencia exigida».
Por su parte, la defensa solicitó la libre absolución o que, en caso de que se considerara delito la actitud de su cliente, se tuvieran en cuenta los atenuantes de arrepentimiento y resarcimiento de daños. El joven se encuentra en tratamiento psicológico y llegó a escribir una carta pidiendo perdón a la familia.
También llamó la atención durante el juicio los reproches que el letrado de la familia dedicó a las instituciones. «Los representantes de la Administración tienen posiblemente tanta culpa como el conductor». Y, en nombre de los padres de los pequeños, lamentó no haber podido sentar también en el banquillo de los acusados a los responsables de los diferentes organismos públicos -«Ayuntamiento, Diputación y Bilbao Ría 2000»-, que «no fueron capaces de colocar en cinco años un semáforo muy demandado por los ciudadanos» y que, después del desgraciado siniestro, «fue instalado en cuestión de una semana». «Esto -quiso precisar- no resta un ápice de culpa al acusado».




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