
Pero la novedad impulsada ayer por el consejo de diputados es la aprobación de otro programa que ampliará a todo el año los alojamientos temporales que se realicen en geriátricos privados. A estas ayudas sólo podrán optar las personas que ya han sido valoradas como dependientes por los servicios del Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS) y que estén domiciliadas en el territorio.
Según se detalla en el texto del decreto foral, el máximo anual de estancias será de 30, «distribuidas a lo largo del año». Las cuantías económicas que ofrecerá la Diputación serán de 65 euros por noche para los grandes dependientes, es decir, aquellas valoradas con grado III; 55 para los moderados (grado II); y 45 euros para los leves (grado I). Los importes se entregarán por el IFBS tras finalizar la estancia y previa presentación de las facturas originales.
Estas subvenciones están concebidas para ayudar a las familias que de forma habitual cuidan de una persona dependiente, y que por motivos de descanso o por tener que ejecutar, por ejemplo, reformas en la vivienda, necesitan «un respiro».
El plazo para solicitar la inscripción en uno u otro programa se abrirá tras publicarse la convocatoria de ayudas en el Boletín Oficial del Territorio (BOTHA). Según las previsiones realizadas en función de ejercicios anteriores, la Diputación prevé que se realicen en torno a 3.000 estancias sólo a lo largo del verano.





