Asimismo, las organizaciones ecologistas han enviado un escrito a la Comisión Europea (CE) acogiéndose a los artículos relativos a Protección Sanitaria, para pedir su intervención en el análisis de todo lo sucedido. Greenpeace y Ecologistas en Acción solicitaron también a los servicios de la CE que aclaren si toda la normativa aplicable ha sido adecuadamente respetada por la central nuclear, el Consejo de Seguridad Nuclear CSN) y las autoridades españolas. «Es una indecencia que la central haya ocultado la existencia del escape durante tanto tiempo y mientras tanto haya permitido la visita de escolares exponiéndoles a un riesgo innecesario», afirmó el coordinador de Energía de Ecologistes en Acció de Catalunya, Eloi Nolla. El responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, aseguró que resulta «preocupante y sospechoso el prolongado silencio» que mantiene el Ministerio de Industria al respecto de este «grave escape radiactivo al medio ambiente».






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