Consciente del pesimismo que se ha instalado entre la afición azulgrana, Rijkaard intentó lanzar un mensaje conciliador que dejara patente el compromiso del vestuario. «Estamos ante un encuentro muy importante y en el vestuario hay tensión (entendida como motivación), ganas e ilusión», resaltó el entrenador, quien agregó que «tenemos confianza» para apear al Manchester y estar en la gran final de Moscú en mayo.
Rijkaard escondió sus cartas y se mostró ambiguo cuando se le preguntó por el posible 'once' titular. Parece claro que Messi saldrá de inicio y que Iniesta ocupará una posición más adelantada de lo habitual. «Salgan quienes salgan darán buena imagen», aseguró.





