
Goñi expresó que «quiero volver a jugar», tras entonar previamente el mea culpa. Sus mentores se mostraron insensibles. Más tarde, en una toma de contacto entre las partes, se expusieron unas condiciones para su regreso: un peso y un estado físico acorde a las de un deportistade élite. El navarro lleva unos meses entrenando bajo las ordenes del máximo responsable de Aspe, Jokin Etxaniz, y parece ser que va cumpliendo las órdenes impuestas. Acude a los entrenamientos con asiduidad y va regularizando su anatomía.
Tanto es así, que desde los despachos de la promotora de los Vidarte se había contemplado la posibilidad de su vuelta a las canchas el próximo lunes en el Beotibar de Tolosa. Ayer se pospuso la resolución. Y ahora se hallan a la búsqueda de una fecha, después de una exigente prueba, para su reaparición, que podría ser la semena que viene en Legazpi.





