
La evolución del dinero que entra en la caja del 'fisco' en los primeros meses de cada año es el reflejo de cómo ha terminado el anterior. Las empresas liquidan a finales de enero la declaración del trimestre precedente y entregan en ese momento a Hacienda el IVA, así como las retenciones que han practicado a sus trabajadores por IRPF, o por rendimientos de capital en el caso de las entidades financieras. «Si la fotografía que se puede entrever del último trimestre de 2007 no es buena, lo que se puede esperar de 2008 no es precisamente alentador», apuntan expertos consultados por este periódico. «Si el frenazo de la economía parece más intenso conforme pasan las semanas, también será más brusco el recorte de los ingresos públicos».
El detalle de la recaudación permite apreciar que los únicos impuestos que se han comportado de forma muy positiva han sido los de Sociedades, con un aumento del 13%y el IRPF, que se elevó un 8,2% en esos dos meses por meses. El sistema de pagos anticipados del tributo que grava los beneficios empresariales no responde a la realidad del momento. De ahí que mantenga esa tasa tan alta, porque se calcula sobre resultados de la compañía de ejercicios precedentes. En el caso del IRPF, su mejora demuestra que, al menos por ahora, el empleo aún conserva un buen tono.
Efecto inmobiliario
El retroceso, en algunos casos con tintes de descalabro, ha llegado en las figuras impositivas que están directamente relacionadas con el consumo y, sobre todo, en las más vinculadas al mercado inmobiliario. El primero de ellos, auténtico termómetro del comportamiento del consumo, retrocedió un 4,5% en los dos primeros meses del año, lo que contrasta con el presupuesto realizado para todo el año, que recogía un aumento del 6,26%. Frente a los 870 millones recaudados en ese periodo de 2007, las haciendas vascas ingresaron 830 en el mismo periodo del presente ejercicio por el enfriamiento del gasto de las familias, que se han visto obligadas a apretarse el cinturón por sus elevadas deudas y las oscuras perspectivas económicas.
Los retrocesos tienen dos dígitos porcentuales en los impuestos de Transmisiones Patrimoniales -que grava con un 6% la compra-venta de inmuebles- y el de Actos Jurídicos Documentados -habitualmente, del 1%- que se paga, entre otras operaciones, al firmar la escritura de una vivienda o al realizar una ampliación de capital en una sociedad mercantil. El primero de ellos bajó bajado un 42,2%; y el segundo, un 22%.
Las diputaciones se enfrentan a un auténtico 'sudoku', ya que tienen que conjugar este mal comportamiento de sus ingresos fiscales con la presión política que les llega desde la Administración central y diversos sectores sociales para adaptar las tarifas del IRPF al comportamiento de la inflación y aprobar una rebaja del Impuesto sobre la Renta que 'compita' con la devolución de 400 euros a cada contribuyente en el resto de España. Para los Presupuestos de 2009, además, los poderes públicos vascos deberán introducir otro elemento negativo en su particular 'cuenta de resultados' ante la desaparición del Impuesto de Patrimonio anunciada por el Gobierno central.
Por otra parte, el Ejecutivo de Navarra decidió ayer eliminar también ese tributo, aunque por ahora no se ha pronunciado sobre los 400 euros. Nafarroa Bai, coalición en la que participan el PNV y EA, presentó una proposición en la Cámara foral para reclamar que los navarros reciban también esa devolución de impuestos aprobada por el Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero.







