
La vicepresidenta del colectivo, Azucena Martínez fue la encargada de firmar ayer un convenio de colaboración con Ibercaja, entidad de la que han recibido una subvención de 20.000 euros para financiar la compra de un vehículo adaptado «con el que proporcionar mayor movilidad a nuestros usuarios, especialmente que sufren una discapacidad más severa y tienen problemas de movilidad».
Se trata de una pieza importante que permitirá poner en marcha un proyecto más ambicioso: una unidad para gravemente afectados que, en principio, acogerá a un grupo de entre 4 y 6 personas. «Empezaremos a funcionar con media jornada. Luego, según se vaya consolidando el servicio, ampliaremos los horarios», explicó el gerente del colectivo, Francisco Jesús Delgado.
Demandada repetidamente por familias con hijos o hermanos con discapacidad más severa, atendidos por ellos mismos en sus casas y, por tanto, dependientes en su vida diaria, «la unidad pretende dar un servicio de atención individualizada a los mismos, propiciando además un respiro para sus cuidadores», reconoció Martínez.
Fuera de casa
Las nuevas dependencias tendrán su sede en un local ubicado entre las calles Vicente Aleixandre y Alfonso VI, en el que ya se están realizando los trabajos necesarios para acoger a este grupo de usuarios de Aspodemi que allí recibirán estimulación fisiológica, cognitiva, masajes y otra serie de terapias.
«A lo largo de sus 30 años, Aspodemi ha ido abriendo una serie de servicios para cubrir diferentes necesidades de las personas con discapacidad y todavía quedan algunos espacios hasta los que ahora no se ha atendido», reconoció el gerente.
Aunque aún no hay una fecha concreta en la que pueda abrir sus puertas la nueva unidad, Martínez señaló que «queremos empezar a trabajar ya con las familias, en cuanto tengamos el vehículo, para darles a todos ellos un respiro».





