
Los militares tuvieron un breve enfrentamiento con los piratas que ocupaban el barco, pero finalmente lograron derrotarlos y los detuvieron. Los secuestradores serán condenados a muerte en virtud de las leyes de la región semiautónoma somalí. «Arrestamos a siete hombres, tres de los cuales resultaron heridos durante el tiroteo. Les inculparemos y serán ejecutados. La pena para la piratería en nuestro país es la muerte», recordó el ministro de seguridad de Puntland, Abdullahi Said Samatar.
El carguero asaltado por los piratas el lunes transportaba alimentos para su venta en Somalia, circunstancia que preocupa especialmente a las autoridades locales. «Si los corsarios optan ahora por secuestrar los barcos que nos traen comida, esto tendrá consecuencias negativas en las actividades de nuestro puerto. Está claro que tenemos que hacer algo al respecto», señaló ayer el ministro de Comercio e Industria de Puntland, Abdisamad Yusuf Abwaan.
Repetir la estrategia
Tras la «exitosa» intervención militar llevada a cabo en el barco de los Emiratos Árabes Unidos, las autoridades somalíes no descartan utilizar la misma estrategia para conseguir liberar a la tripulación del atunero 'Playa de Bakio', con base en el puerto vizcaíno de Bermeo. Abdullahi Said Samatar aseguró ayer que las autoridades militares de la zona se vieron obligados a atacar el barco con bandera de Dubai para liberar a los marineros «debido a que las autoridades de la zona no pudieron obtener la ayuda internacional».
El mismo día que se produjo el secuestro del carguero, otro grupo de piratas disparaba contra un buque que transportaba productos químicos en la costa de Yemen, perforando el casco del barco, de bandera japonesa.







