
«La tensión es máxima y se nota en las comunicaciones con el resto de barcos. El ataque se produjo fuera de las 200 millas. ¿Cuál es entonces la distancia de seguridad? Cada vez están mejor preparados y se atreven a salir más hacia fuera. No podemos seguir así. Que el Gobierno español y la UE adopten ya las medidas necesarias para garantizar la seguridad», recalcó al otro lado del hilo telefónico. El 'Albatun Dos', atunero de última generación de la flota vasca que pertenece a la empresa Albacora, se encontraba el domingo a unas 500 millas del lugar en el que se produjo el abordaje de los piratas al 'Playa de Bakio'.
Larrauri y su tripulación, sin embargo, fueron de los primeros en enterarse del apresamiento. «El 'Intertuna Dos' pasó la noticia al 'Albacan' y éstos a nosotros. La información corrió como la pólvora para que todas las embarcaciones se alejasen de la zona de peligro. No nos lo podíamos creer. Quince días antes habíamos coincidido con ellos en puerto mientras reparaban la red. Por la hora en la que pasó seguro que muchos estaban dándose una ducha para ir a cenar», relató.
Por momentos, su voz se escucha entrecortada y con algo de eco. «No hemos tenido ningún tipo de contacto con el 'Play de Bakio', pero estamos enterados de cómo transcurren los acontecimientos. ¿Ojalá todo se solucione pronto!», recalcó preocupado por la suerte de los marineros retenidos y también por la situación de sus familiares.
Redoblar la vigilancia
El patrón bermeotarra tiene por costumbre llamar a casa una vez por semana para saber cómo está la familia. El pasado domingo, fiel a su cita, telefoneó a su esposa y le comunicó en persona lo sucedido. «Se sobresaltaron y me comentaron que todavía no había salido nada en los informativos», explicó. El 'Albatun Dos' se encuentra en la actualidad lejos de la denominada zona de acción de los piratas somalíes pero «si nos acercamos por allí, de trescientas millas para adentro doblamos la vigilancia seguro, además de seguir el protocolo habitual en caso de ver cualquier cosa sospechosa», recalcó.
Cae la noche en el Índico y la jornada no ha sido fructífera en lo referente a la pesca para el buque de Larrauri. «En la cama es cuando más piensas en lo sucedido porque el resto del día estás centrado en tus tareas, pero eso también nos ayudará a estar más alerta en lo sucesivo», asegura antes de despedirse con un emotivo «hasta pronto». En la actualidad la flota atunera congeladora vasca que navega en la zona está compuesta por más de una veintena de buques. Las capturas mundiales de atún llegan a los tres millones de toneladas anuales.







