
-¿Tan mal está la cosa?
-Todo apunta a ello. Con esta ley, vamos a ser los organizadores las cabezas de turco de las administraciones, que quieren lavarse las manos y delegar la responsabilidad en otros. Lo cierto es que va a suponer un auténtico jarro de agua fría.
-Sin embargo, hay quienes dicen que muchas de las medidas incluidas en este reglamento son sobradamente conocidas.
-Es que el problema no radica ahí. Yo me preocupo muy mucho porque las pruebas que organizamos cumplan con la legalidad y que se haga un seguimiento a los barcos participantes.
-¿Entonces?
-Está muy claro. ¿Qué persona se va a atrever a cargar ante cualquier percance que pueda ocurrir en la mar? Además, que se nos obligue a que dispongamos de barcos de seguridad me parece algo ilógico.
-¿Qué puede pasar cuando, en breve, comience a aplicarse este reglamento?
-Pues que habrá actividades que muy probablemente dejarán de celebrarse, porque a ver quién es el valiente que firma como organizador de un evento.
Clubes de Barcelona
-Su asociación reunió hace unos días en aguas del Abra a más de medio centenar de embarcaciones en la regata 'Memorial Josu Apraiz'. ¿Está en riesgo la próxima cita de mayo?
-Ahora mismo sí porque nuestros servicios jurídicos nos aconsejan que no firmemos nada debido a la gran responsabilidad que ello acarrea con la entrada en vigor de la normativa. Desde luego, mi intención no es cargar con semejante mochuelo.
-¿Ha contactado con otras entidades organizadoras?
-Formalmente no, pero sé que la inquietud llegó desde el día en que fue aprobado el reglamento. En ese momento ya nos advirtieron de que sería un auténtico problemón. En breve tenemos intención de reunirnos con clubes de Cataluña para conocer su opinión.
-¿Qué le parecen las sanciones previstas en la normativa?
-Son multas inmensas y creo que pueden cortar las alas a la afición náutica, que cada año va en aumento. Luego que las administraciones no digan que se quiere fomentar, por ejemplo, deportes como la vela.









