Las piezas que ofrecerá desde el balcón del Ayuntamiento en la plaza de España intentarán conjugar músicas y bailes tradicionales con nuevos parámetros.
El trabajo de la academia intentará reflejar así «la evolución y transformación continua como característica inherente a las formas de música y danza tradicional».
Un esfuerzo que busca superar la inercia que tomó cuerpo en la segunda mitad del siglo XX, cuando parecían habernos llegado «desde tiempo inmemorial».
Las nuevas danzas suma dos líneas de trabajo diferentes. La primera incorpora coreografías a temas musicales de reciente creación, con piezas de folck británico o versiones recuperadas por Oskorri y el trikitilari Joseba Tapia. La segunda línea investiga en formas musicales que precedieron a los bailes actuales.





