La Diputación, por lo tanto, permitirá al Ayuntamiento continuar con las obras del polígono. El alcalde, Leandro Kapetillo, recordó ayer el «deterioro» del caserío y manifestó su deseo de conservar el valioso arco del siglo XVI que ha sobrevivido en una de sus ventanas. «Lo trasladaremos a otro edificio, quizá a la casa del capellán, que tiene más valor para el pueblo», afirmó. El PP, sin embargo, seguirá adelante con su denuncia porque considera que el caserío -que en las normas subsidiarias vigentes aparece propuesto para su protección municipal- «es patrimonio de todos».




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