
En el interior de la carpa que cobija la muestra, un simulador permite, por ejemplo, experimentar la manera en que el alcohol y la marihuana alteran las capacidades cognitivas y sensoriales. ¿El objetivo? Demostrar que existe una relación directa entre el consumo de drogas y el riesgo de padecer accidentes laborales, automovilísticos o domésticos. Además, se pueden ver diferentes maniquíes que reflejan los efectos concretos que cada tipo de droga provoca en el organismo humano.
Según la Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias, tres de cada cuatro jóvenes de entre 14 y 18 años ha probado el alcohol, el 15% fuma tabaco a diario y cinco de cada cien estudiantes han probado la cocaína en más de una ocasión. Por ello, además de incidir en la prevención, La Caixa considera «imprescindible» proporcionar a los jóvenes, a sus padres y a sus educadores los recursos necesarios para afrontar un problema que, de cronificarse, puede terminar por convertirse en una enfermedad: la adicción.
Charlas y torneos
De ahí que, además de la muestra, La Caixa vaya a organizar actividades complementarias tanto dentro como fuera de la carpa. Los más jóvenes podrán participar en torneos deportivos de baloncesto, fútbol y voleibol y los padres tienen la posibilidad de asistir a la conferencia en la que el psicólogo Jaume Funes abordará la manera de seguir educando a los adolescentes «cuando todo parecen riesgos». Por último, se organizará un taller de comunicación para familias y un segundo para técnicos y profesionales.





