
El PSE ha dado este paso después de conocer que, como adelantó este periódico, la oposición se ha unido en bloque para presentar otra moción que pretende frenar el estacionamiento por dos razones. La primera, porque ha sido impulsado por el alcalde, Patxi Lazcoz, «sin diálogo». Y la segunda, porque el tráfico que generará el garaje en el centro «afectará» al Plan de Movilidad Sostenible.
El edil de Urbanismo replicó que, en vista de los hechos, los grupos deben asumir en el pleno las consecuencias de su rechazo al proyecto. Por eso, la moción socialista pedirá que cada grupo diga, entre otras cuestiones, si apoya la construcción de un aparcamiento alternativo al de Renfe -que la empresa adjudicataria declinó excavar tras nueve meses de negociación con Lazcoz- para atender las necesidades «de residentes y comerciantes». También deberán decir si apoyan la idea del gobierno de resolver ese contrato sin tener que pagar «una indemnización millonaria» de 6 millones de euros.
Dinero «a la basura»
El teniente de alcalde aprovechó para descalificar el proyecto del parking de Renfe, que el PP adjudicó de forma «inoportuna, unilateral, irresponsable y con nocturnidad y alevosía, porque lo hizo 48 horas antes de las elecciones municipales». Ese garaje, recordó, tenía 318 plazas y todas eran de rotación. A su juicio, perjudicaba mucho más el tráfico de la zona porque tenía «la entrada y la salida por Manuel Iradier», a lo que hay que sumar que también «hipotecaba el soterramiento del ferrocarril, que es un proyecto de ciudad».
Para enmarcar estas valoraciones, Alonso sostuvo que si Vitoria no hace el garaje de Amárica deberá indemnizar a la empresa del parking de Renfe con 6 millones de euros «y yo no quiero tirar ese dineral a la basura».





