
EL PROBLEMA
Un día sí y otro también se encuentran con cerraduras inservibles, paredes desconchadas, luces que no funcionan y numerosas humedades. Una larga lista cuyo arreglo llevan reclamando desde hace varios meses a Visesa, la sociedad promotora de viviendas públicas del Gobierno vasco que les adjudicó sus casas. «Vienen los técnicos, nos escuchan y, sin mejorar nada, se limitan a decirnos que estas cosas son normales. ¿Cómo va a serlo en un edificio nuevo?», se pregunta Amaya Mata, una de las residentes.
Ahora han decidido pasar a la acción y estudian denunciar a Visesa por vía judicial. «De momento hay varias demandas extrajudiciales puestas en el Gobierno vasco, pero si no se obtiene respuesta, seguiremos adelante con la denuncia. Aunque supone mucho dinero, esperamos tener más suerte así», argumentan los residentes.
«Han robado varias bicicletas porque las cerraduras de las zonas habilitadas para dejarlas están estropeadas; algunos han tenido que picar en la cocina, porque la salida de humos estaba hacia la caldera en lugar de hacia la chimenea.. y así un largo etcétera causado por la mano de obra, que es muy mala», denuncian.
Pero la gota que colmó el vaso fue la caída, hace un par de meses, de una de las vecinas en las escaleras de acceso, lo que le provocó una fractura de rótula. «Son exteriores, y con el frío y la lluvia resbalan un montón, ya que no están pulidas, sólo pintadas», critica Mata. «Tras el accidente, decidió ponerles una denuncia y el resto de vecinos decidimos sumarnos», añade.
Frío y lluvia
El frío y la lluvia propios del clima vitoriano es otra de sus grandes preocupaciones. Las escaleras de acceso son exteriores, y el viento y la humedad se cuela «por todas partes». La situación es tal que la constructora colocó una barrera de cemento semicircular de unos cinco centímetros de alto frente a la puerta de entrada de cada viviendas para evitar el paso del agua. Sin pintar ni pulir. Ahora ha sustituido esta rudimentaria solución por unas «láminas metálicas» que, según los residentes, no destierran el problema.
De momento, como protesta, han empapelado el portal con toda la lista de reclamaciones enviadas a Visesa y tienen la intención de reunirse con los propietarios de otros nueve portales ubicados entre Juan Carlos I y el paseo de Estrasburgo. «También son de VPO y han comentado que tienen fallos. Si se apuntan, cuantos más seamos para sacar adelante la denuncia, mejor», invita Mata.





