
A sus 25 años, Zubiaurre se ha convertido en un jugador que no juega. Desde que fichó por el Athletic en la temporada 2005/06, el lateral sólo ha disputado tres partidos oficiales (dos en Liga y uno en Copa; sólo uno de ellos desde el inicio, aunque no hay que olvidar que se pasó 17 meses sin poder jugar, consecuencia del litigo entre su actual club y el anterior, la Real Sociedad). Esta temporada, ha disputado 90 minutos en Liga, 87 más que Luis Prieto, el menos utilizado de la plantilla.
El lateral ve así cómo este curso se le escapa. Justo en el que pretendía empezar de cero en el Athletic tras un año en el que sólo jugó 32 minutos. A pesar de todo, nunca se vino abajo. «Ahora sí que puedo decir que me vuelvo a sentir futbolista», dijo durante la pretemporada en Covaleda. Luego, cuando vio que no tenía un sitio en los esquemas de Caparrós, mantuvo la esperanza. «Sé que puedo ofrecer mucho al Athletic», declaró en octubre. Poco después jugó su primer partido de la temporada, frente al Getafe, una choque en el que el defensa se reivindicó con un actuación sobria, sin grandes exhibiciones, pero sin errores. En noviembre disputó su último encuentro, frente al Hércules en Copa. A partir de ese día, desapareció otra vez de escena, a la que sólo ha vuelto cuando trascendió que el club le había apercibido por trasnochar junto a Yeste y Asier del Horno horas después de un partido frente al Barça y tres días antes de un encuentro de Copa.








